Near & Shored - Visión Mexico 2040
Por qué ser la fábrica de Norteamérica no es suficiente — y por qué México está listo para dar el siguiente paso
En 2006 co-desarrollé un centro comercial en Nogales, Sonora (Galeria Norte). Mi instinto inicial fue buscar marcas internacionales para ocupar los espacios —Office Depot, Starbucks, Subway, Dairy Queen y muchas mas marcas no Mexicanas. Pensaba que eso le daría mayor solidez e imagen al proyecto.
Así piensa mucha gente. Así pensaba yo.
Pero en el proceso fui cambiando mi forma de pensar (AM); conocí a decenas de empresarios y emprendedores mexicanos con hambre real. Muchos ya habían probado su modelo. Otros venían empezando.
No todos encajaban en lo que buscábamos, pero muchos tenían algo más importante: fe, capacidad y hambre
Galeria Norte terminó comercializada en su mayoría con marcas y operadores mexicanos. Y funcionó muy bien.
Esa experiencia me dejó dos cosas: una lección y una incomodidad.
La lección: en México hay mucho más de lo que creemos. Lo que hace falta no es talento. Hace falta verlo, y darle oportunidad.
La incomodidad: siguen siendo escasas las empresas mexicanas que exportan, escalan y compiten globalmente.
Eso me sigue pesando.
Imagen de Galeria Norte en Nogales, Sonora
Haz una pausa donde estás y ve a tu alrededor.
El teléfono en tu mano. La ropa que traes puesta. Los muebles de tu casa. Tu auto. El refrigerador en tu cocina.
¿Cuántos de esos productos son mexicanos?
Yo me hice esa pregunta hace años, y no me gustó la respuesta.
México —uno de los países con más tratados comerciales del mundo, con décadas de manufactura de clase mundial y con talento altamente capaz y trabajador en todos lados— sigue viviendo rodeado de marcas que no son suyas.
No lo digo con resentimiento. Lo digo como observación. Y como reto.
Monterrey me enseñó a qué aspirar
Llegué al Tec de Monterrey en 1995 y me encontré con algo que no esperaba: un lugar donde se concentraban muchas de las empresas más grandes de Mexico compitiendo a nivel global:
Alfa. Cemex. FEMSA. Vitro. DeAcero. Frisa. Metalsa. Por nombrar algunas.
Para mi fue un mensaje que me marcó para siempre. En México sí pueden construir empresas de clase mundial. Empresas que no solo fabrican, sino que diseñan, innovan y exportan.
Los regiomontanos lo lograron y asi mismo muchas otras ciudades lo han logrado. Sin embargo no es suficiente para transformar nuestra economía.
La pregunta es por qué no lo estamos haciendo más veces.
¿Quién exporta realmente en México?
(Cifras est. 2025 - Origen del Capital)
🇺🇸🇨🇦🇩🇪🇯🇵🇰🇷 Empresas Transnacionales (82%)
(GM, Nissan, Samsung, Foxconn)
Son dueñas de la marca, la tecnología y el diseño. México pone el ensamble y la logística.
🇲🇽 Empresas de Origen Mexicano (15%)
(Bimbo, Gruma, Metalsa, Vitro, Nemak, Cemex…)
Nuestras “Multilatinas”. El capital y las decisiones clave se quedan en casa.
🇲🇽 PyMEs y Nichos (3%)
Artisanal, agro de exportación especializado, software.
México es un campeón global de manufactura, pero todavía le pertenece a otros. El reto sigue siendo desarrollar marcas y tecnología 100% mexicanas que puedan competir afuera
El consejo de mi tio Willy Joffroy
Mi tío Willy, tercera generación de Joffroy Global, construyó un US Customs Brokerage Co que eventualmente fue adquirida por UPS. Es un gran ser humano, gran líder y ha sido mi mentor por muchos años.
Y, hay una frase que me repite constantemente:
Nunca olvides hacer la pregunta más simple.
Porque ahí suelen estar las mejores oportunidades.
La pregunta es esta: ¿Qué necesitas?
Así de simple. Así de poderoso.
Willy Joffroy & Eddie Joffroy - Enero 2026
La oportunidad que está frente a nosotros
El nearshoring ya no es promesa. Es concreto, acero y contratos firmados.
Monterrey, Saltillo, Querétaro, Chihuahua, Tijuana: grúas, parques industriales llenándose, empresas globales instalándose.
Pero hay una verdad incómoda debajo de esas grúas:
México está ganando inversión, pero no necesariamente captura de valor.
La geografía es una ventaja. Pero no es una estrategia.
Mientras el PIB per cápita de México ronda los 14 mil dólares, el de Estados Unidos supera los 85 mil y Canadá los 54 mil. La diferencia no es talento. No es esfuerzo. Es diseño económico.
Ellos venden lo que inventan. Nosotros fabricamos lo que otros diseñaron.
En 2023, México exportó más de 650 mil millones de dólares. Expansion
Pero gran parte del valor agregado más alto —utilidades, marcas, patentes, software, diseño— sigue concentrándose fuera del país.
Participamos en la manufactura. No dominamos la propiedad. Estamos en la cadena, pero no controlamos los eslabones más rentables.
Esto importa por una razón muy simple: En México quedan las cifras pero no la riqueza.
Los países que diseñan, producen y exportan lo que crean capturan mucho más valor. Ese valor se traduce en mayor PIB y, sobre todo, en mayor ingreso por persona. Mientras más invirtamos en México para producir soluciones propias, más riqueza se queda aquí.
Y el riesgo real no es que la inversión desaparezca. Es quedarnos atrapados en el eslabón más reemplazable: el ensamblaje.
Corea del Sur entendió esto hace décadas. Pasó de maquilar textiles a construir Samsung y Hyundai ($1 Trillion USD). Hoy invierte cerca del 4.9% de su PIB en investigación y desarrollo. México invierte alrededor del 0.3%.
Esa brecha no es estadística. Es estructural.
Históricamente, la inversión de México en Investigación y Desarrollo (I+D) ha sido una de las más bajas entre los países de la OCDE, y la tendencia para 2025 y 2026 muestra un panorama de estancamiento con ligeros ajustes.
La oportunidad invisible: el contenido regional
Aquí es donde el debate se vuelve estratégico.
El T-MEC no es solo un tratado comercial. Es una arquitectura productiva. En el sector automotriz, exige niveles superiores al 70% de contenido norteamericano.
Pero muchas plantas en México siguen importando componentes sofisticados porque no encuentran proveedores regionales con capacidad técnica suficiente. Durante décadas, gran parte de esa capacidad se desplazó hacia Asia.
Eso hoy es una vulnerabilidad —y también una oportunidad enorme.
Cada componente que hoy se importa y mañana se fabrica con ingeniería mexicana es valor que se queda aquí.
No se trata solo de armar. Se trata de diseñar, desarrollar, controlar. Ahí se captura el margen.
Un ejemplo: Rassini, empresa mexicana del sector automotriz, pasó de fabricar resortes de suspensión a convertirse en proveedor global de sistemas de chasis para GM, Ford y Stellantis. Hoy opera en cuatro países y exporta tecnología de ingeniería propia. Eso es lo que se ve cuando una empresa decide moverse del ensamblaje al diseño.
Y aquí es donde vuelve la pregunta simple: ir a las plantas, a los parques industriales, a las maquilas, y preguntar:
¿Qué estás comprando fuera que podrías comprar aquí si existiera un proveedor mexicano con capacidad?
Esa pregunta puede abrir un mercado entero.
De "Made in Mexico" a "Created in Mexico"
La pregunta equivocada es: ¿cómo atraemos más fábricas?
La correcta es: ¿cómo construimos empresas mexicanas que abastezcan a esas fábricas con tecnología y propiedad propia?
No se trata solo de manufactura. Se trata de propiedad.
Japón, Corea, China, India. Todos empezaron produciendo. La diferencia es que avanzaron hacia diseño, ingeniería y marca.
México ya tiene la base: automotriz, aeroespacial, dispositivos médicos, software. Lo que falta es escalar.
La inteligencia artificial reduce barreras. El talento está aquí. Los mercados están en la puerta. Pero el diferencial real sigue siendo resolver problemas complejos y reales — no solo ejecutar lo que otros diseñaron.
Near & Shored: una mentalidad estratégica
Near es geografía. Proximidad al mercado más grande del mundo.
Shored es control. Capturar el valor dentro del bloque.
Si solo somos near, somos convenientes. Si somos near & shored, somos indispensables.
Las y los Mexicanos debemos de ver a Norteamérica como nuestro campo de acción y el mundo como nuestro siguiente paso.
El Reto
En las próximas semanas, habla con una empresa. Una planta. Una maquiladora. Un parque industrial.
No para vender. Para entender.
Para preguntar: ¿Qué necesitas que hoy no estás encontrando en México?
Lleva libreta. Escucha sin solucionar. Esa conversación puede definir tu siguiente movimiento — y puede abrir un mercado que nadie más está viendo.
México no necesita esperar. El mercado está aquí. La demanda está aquí. El tratado está aquí. El capital está aquí.
Ahora tiene que volverse irremplazable.








